Hablando del derecho

La Música como Activo Estratégico:

¿Por qué el respeto a los derechos conexos es el motor de una experiencia de cliente exitosa?

Imagine entrar a un restaurante cualquiera y que el ambiente esté en silencio absoluto…

De inmediato, la percepción de la calidad del servicio cambiaría de forma instintiva.

Al suprimir ese ‘fondo musical vital’ que cohesiona la hospitalidad, el entorno se fragmenta: el choque de los cubiertos se vuelve estridente y la privacidad del comensal se siente expuesta, transformando una comida amena en una experiencia clínica y fría.

Esta ausencia no es neutral; es una carencia de identidad que el cerebro traduce como un espacio carente de alma. Es, en esencia, como ver una película a la que se le ha quitado la banda sonora: la imagen permanece, pero la emoción desaparece. Desde la perspectiva del neuromarketing, este vacío sonoro incrementa la ansiedad y reduce el tiempo de permanencia, demostrando que la música no es un simple accesorio decorativo. Por el contrario, actúa como un activo intangible y un componente invisible que valida la calidad de todo lo demás, definiendo si un establecimiento se percibe como un lugar de prestigio o simplemente como un espacio vacío.

La Música como Activo Estratégico
El silencio en un lugar público no suele percibirse como paz, sino como una carencia de vida o una señal de alerta. La música no es un simple «relleno» ambiental; es una poderosa herramienta de neuromarketing que define la identidad de una marca e influye directamente en las decisiones de compra del consumidor. Esa atmósfera que el cliente valora no es gratuita ni accidental; Para los artistas e intérpretes, esa música es el fruto de años de formación, talento y esfuerzo técnico que terminan por valorizar económicamente el negocio de otros. Para el dueño de un negocio, es el motor emocional que crea la atmósfera necesaria para fidelizar a sus clientes. Y el punto de encuentro entre ambos intereses es el cumplimiento de los Derechos Conexos.

EL IMPACTO EN EL CONSUMIDOR

Estudios de psicología aplicada demuestran que la música adecuada aumenta el tiempo de permanencia. «Un ritmo pausado invita a recorrer más pasillos en un comercio, esto permite que aumenten las posibilidades que el comprador pueda seleccionar más productos, elevando el monto de compra de cada cliente.»

JUSTICIA ECONÓMICA: EL PRINCIPIO DE RECIPROCIDAD

Cuando la música ambiental ayuda a cerrar una venta, mejora la experiencia en una comida o consolida el prestigio de una marca, esa música está generando una plusvalía económica tangible. El Derecho Conexo no es una opción; es la materialización de un principio de justicia: quien utiliza el esfuerzo creativo ajeno para potenciar su beneficio comercial, debe participar a los creadores de una fracción de ese éxito.
La Música como Activo Estratégico

Hablamos de una simbiosis profesional. El artista proporciona el clima necesario para el consumo, y el empresario retribuye esa inversión sonora, garantizando que el ecosistema cultural venezolano siga siendo productivo.

Este marco legal es fundamental por dos razones: primero, reconoce que la comunicación pública de música en un local comercial es un acto de explotación que merece retribución; y segundo, según el Artículo 98, establece que dicha remuneración debe ser abonada por el utilizador o usuario de la música.

Entidades como AVINPRO actúan bajo este mandato para hacer efectiva la recaudación. El sistema está diseñado para que el empresario pueda cumplir con esta obligación de manera simplificada, asegurando que los fondos lleguen proporcionalmente a quienes hacen posible la música: los intérpretes y los productores.

DE “GASTO” A INVERSION RESPONSABLE

Es hora de cambiar el paradigma. El pago de derechos conexos amparado en la ley venezolana no es una carga administrativa arbitraria. Así como se invierte en el mobiliario o la materia prima, la música es un insumo indispensable para la experiencia del cliente. Desde la óptica del neuromarketing y la economía conductual, este vacío sonoro es una ineficiencia operativa. Estudios demuestran que la música ambiental actúa como un estimulador del gasto y un modulador del tiempo de permanencia; su ausencia incrementa la ansiedad y acelera la rotación de mesas de forma orgánica en el caso de los restaurantes y opera de la misma manera en los distintos locales comerciales. Por tanto, la música debe entenderse como un activo intangible de explotación comercial: un componente invisible que valida la propuesta de valor del establecimiento. En este sentido, el repertorio musical deja de ser un gasto accesorio para convertirse en un insumo estratégico que transforma un espacio físico en un activo productivo, subrayando que la creación intelectual del autor es, en última instancia, un motor que dinamiza la rentabilidad del negocio.

¿Sabías que?

  • El 90% de los usuarios recuerda mejor una marca con una identidad sonora coherente.
  • El 76% de los clientes afirma que la música mejora la atmosfera y el profesionalismo cuando ingresan a un local comercial.
  • La música aumenta en un 18%, el tiempo de permanencia de los consumidores cuando la música es la adecuada.
  • El 77% de los empleados mejora su productividad bajo un entorno musical.
La Música como Activo Estratégico

BENEFICIOS DIRECTOS DE LA LEGALIDAD

  • Seguridad Jurídica: El cumplimiento de la Ley, garantiza un entorno de operación libre de riesgos y sanciones.
  • Sostenibilidad Cultural: Su pago permite que la industria fonográfica nacional siga invirtiendo en nuevos talentos.

El respeto a los derechos conexos genera un retorno social y artístico. Cuando un negocio cumple, permite que el intérprete siga creando el material sonoro que mañana atraerá a más clientes a ese mismo local, cerrando así el ciclo de justicia económica que nuestra ley protege.

Para finalizar, «Recuerde que: la próxima vez que le dé al botón de ‘play’ para escuchar la música dentro de las instalaciones de su local comercial, recuerde que está activando una herramienta de valor. La música legal no solo suena mejor; hace que su negocio sea mejor, más justo y más rentable bajo el amparo de la ley venezolana.

Carlos De Quintal

Dr. Carlos De Quintal