Biografías

José Catire Carpio, un artista de todas las plazas

José Algimiro Carpio Velázquez, más conocido como “El Catire Carpio” o José “Catire” Carpio, fue un cantautor de música llanera, además de productor, actor y empresario. Nació el 19 de diciembre de 1940 en Guayas, un asentamiento campesino en la jurisdicción de Altagracia de Orituco, estado Guárico, y falleció el 26 de junio de 2006. Su padre biológico fue un terrateniente de nombre Juan Olivares, mientras que su padre de crianza, quien le dio su apellido, fue Rosso Carpio. Su madre fue doña María Velázquez de Carpio.

José Catire Carpio

Catire Carpio vivió en el caserío de Guayas hasta los tres años de edad. Su madre, con tan solo 14 años, trabajaba como ama de llaves del señor Juan Olivares, cuando le tuvo un hijo, José Algimiro. Con el tiempo, la esposa de Olivares empezó a notar el parecido físico del niño con su esposo, lo que causó un conflicto familiar. Como consecuencia, doña María y su pequeño tuvieron que abandonar su hogar y comenzar de nuevo.

Comienzos: 

Carpio se inició como cantante aficionado en El Tigre, estado Anzoátegui, participando en varios programas de radio durante la década de los cincuenta, acompañado por un grupo de guitarras. Pronto se profesionalizó como cantante de música llanera y recorrió el oriente y suroriente del país con el conjunto Copleros de Mar y Llano. A principios de los años sesenta, llegó a Caracas, donde empezó a destacarse en el programa Brindis a Venezuela, dirigido por el maestro José Romero Bello, quien se convirtió en su mentor y lo bautizó con el seudónimo de Catire.

José Catire Carpio
Foto cortesía: Grandes éxitos.
José Catire Carpio
Foto cortesía: José Catire Carpio.

Su primer disco de estudio fue un 45 R.P.M. Acompañado en el arpa por el maestro José Romero Bello, quien produjo esos dos sencillos musicales. Su primer LP, titulado Riveras de Arauca, fue grabado junto al maestro arpista venezolano Amado Lovera para el sello RCA Víctor.

El perfil del Catire Carpio: 

Era una persona extrovertida e inteligente. A pesar de haber cursado solo hasta el tercer grado de educación básica, era muy culto y tenía una excelente caligrafía. Le gustaba escribir con pluma y conversaba con poder de persuasión. Era astuto, buen negociante, creativo y elegante al vestir; siempre impecable, ya fuera para comprar el periódico o ir a la panadería. En el escenario, su presencia era imponente, con sus características mímicas y gestos al cantar.

Catire era leal y buen amigo. En lo personal, tengo varias anécdotas con él. Una vez lo saqué del retiro y le propuse volver a grabar. Me dijo: “Tengo una idea de grabar canciones que fueron éxitos en las voces de otros artistas”. Yo le respondí: “¡Hecho! Ya me monto en eso”. Fui a conversar con una disquera que se interesó en el proyecto y me adelantaron todo el dinero. Sabía que Catire era muy hábil, así que, para evitar que supiera cuál era la disquera, le dije que yo corría con los gastos. Cuando la grabación estuvo lista, quedó tan bien que Catire me dijo: “Voy a hablar con una empresa que estoy seguro nos va a comprar ese trabajo”. Me entró un temblor, porque ya ese producto tenía dueño: las personas que me habían adelantado el dinero. Finalmente, me vi obligado a decirle toda la verdad y lo tomamos con humor. El disco fue un éxito: “Tubazos llaneros – Las canciones que siempre quise grabar”. Más adelante; Catire, sin decirme nada, habló con Álvaro Tovar, propietario de la empresa Foca Records y negoció el Tubazos llaneros Vol. 2.

Aprendí mucho de él. Me enseñó secretos del negocio, cómo producir y dirigir y qué se podía hacer y qué no. Cada semana, nos reuníamos por lo menos tres veces a la semana en mi oficina, que estaba a cuadra y media de su casa. Conversábamos sobre la vida y la música mientras tomábamos té con leche.

Reconocimiento y legado: 

Catire Carpio fue pionero en cantar temas alusivos al deporte de los toros coleados, con éxitos como: “Caballo, manga y coleo”, “Sangre nueva del coleo”, “Coleadores de Barinas”, “Coleadores de Apure”, “Coleadores de mi tierra” … Entre otros.

En su momento, fue considerado el cantante más completo de la música llanera. Cantaba pasajes criollos, joropos en los distintos ritmos, música estilizada, danzas, contradanzas, merengues, rancheras, contrapunteaba, componía y, además, incursionó en la actuación, participando en varias leyendas como la del Silbón y Cantaclaro. En 1970, ganó el Florentino de Oro, compitiendo con artistas de su misma talla, con la canción de su autoría “Cantadores de mi patria”. En 1976, obtuvo el Festival Maracaya de Oro, junto a su esposa Teresita Vegas, quien también se alzó con el premio en la categoría de voz femenina.

Discografía: 

Fue el cantante que más discos ha grabado, sin ser superado hasta el momento, con un total de más de cincuenta y cinco grabaciones entre LP, CD, cassettes y 45 R.P.M. Para diferentes sellos discográficos. Sus últimas siete producciones fueron dirigidas y producidas por este servidor quien honradamente escribe y dedica estas líneas a tan connotable figura del canto venezolano. Entre sus grandes éxitos podemos mencionar: “Guayaba verde”, “Odio y amor”, “Es mi niña”, “Mi llano es un paraíso”, “Cantadores de mi patria”, “La mula”, “Llano florecido”, “Adiós, mi llano apureño”, “Hágame caso compadre”, “Mi rancho llanero”, “Sueño latino”, “Soy un llanero feliz”, “Volando hacia Elorza”, “Chaparralito llanero” (la versión original) y “Caminitos del Barinas”.

Fue acompañado en sus grabaciones por los arpistas y conjuntos de Cándido Herrera, Eugenio Bandrés, Joseíto Romero, Omar Moreno, el Indio Figueredo, Alfredo Tenepe, Guillermo Hernández, Remigio García, Gustavo Sánchez, Amado Lovera, José Romero Bello, José Ramón Carpio, Rafael Ángel Aparicio, Encarnación Chávez, Heberto Chirinos, Rafael Zúñiga, Luis Fajardo “el Bachaco”, Julio Contreras, Henry Rubio, Rubén Carvajal “Mandolina”, Wilfredo Cabrera y José Archila.

José Catire Carpio
Los grandes escenarios han sido fundamento en la carrera musical de este gran venezolano.

La última grabación de Carpio: 

Su último trabajo musical fue el CD titulado Cantadores de dos patrias, acompañado por Gustavo Sánchez + (arpa), Euclides Franco + (cuatro), Ottoniel Escalona (maracas) y mi persona en el bajo.

Por Ramón Gámez

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Año 2026 – Número 13